Descubierto el 27 diciembre del año pasado, con un diámetro de entre 40 y 100 metros, dicho cuerpo celeste ahora representa un riesgo que ha variado del 1,2% al 1,6% de impacto con la tierra.
Este cálculo ha hecho que diversas asociaciones como la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN por sus siglas en inglés), y el Grupo Asesor de Misiones Espaciales (SMPAG, en sus siglas en inglés), estudien la trayectoria del asteroide llamado 2024 YR4.
El descubrimiento fue hecho en Río Hurtado, Chile, a través del telescopio ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System).
Lo antes mencionado, es suficiente para que el asteroide 2024 YR4 esté clasificado en el nivel 3 de la escala de riesgo de impacto de Turín: un encuentro cercano que merece la atención de los astrónomos y el público, dado que puede llegar a generar daños graves a la región donde impacte.
Cabe destacar que el asteroide desaparecerá gradualmente de los telescopios en los próximos meses, según la NASA y la ESA. Una vez fuera de ruta, no será visible hasta que pase cerca de nuestro planeta nuevamente en 2028.


