El Orlando Pride ha roto nuevamente el mercado con la contratación de Jaqueline Ovalle, quien hasta ahora era figura indiscutible en Tigres. El club estadounidense ha desembolsado 1,3 millones de euros —aproximadamente 1,5 millones de dólares—, cifra que lo consolida como referente en inversión dentro de la NWSL.
Tras convertirse en protagonista en México, Ovalle da un salto en su carrera que la coloca en el centro de la élite internacional.
La delantera mexicana era una de las jugadoras más codiciadas del momento. Tras brillar con Tigres y dominar la liga mexicana, el futuro de Ovalle se debatía entre dar el salto a Europa o a Estados Unidos. Finalmente, el Orlando Pride no dudó en pagar su cláusula de rescisión, demostrando la ambición de un club que ya sorprendió anteriormente con el fichaje de Barbra Banda.
Con este movimiento, el Orlando Pride logra situarse como el único club en haber realizado dos de los seis traspasos más caros en la historia del fútbol femenino. Ovalle firma hasta 2027 con opción de extender su contrato un año más, consolidando una apuesta firme por el talento internacional.
Desde la directiva de Tigres se reconoce la magnitud del acuerdo, subrayando la profesionalidad de todas las partes implicadas. Para el fútbol mexicano, la salida de Ovalle es un golpe importante, ya que se trataba de una de las grandes referencias de la liga. Sin embargo, también se entiende como un paso natural para el crecimiento de la jugadora y una muestra del interés internacional en el talento que surge de México.


