Ni el mejor guion cinematográfico ni el mejor vidente se hubieran imaginado lo que sucedió, y es que si alguien hubiera predicho que un colimense – sí de un estado que muchas veces ha carecido de visibilidad por el resto de México – y sobre todo un surfista – de un deporte poco visto – iba a “paralizar” a un país, casi nadie lo hubiera creído.
Las y los más creyentes seríamos los colimenses, que sabemos del gran talento que hay en esta pequeña tierra mexicana, y aunque ya se ha demostrado en diversas ocasiones, que en Colima yace gente destacada, Alan George Cleland Quiñonez vino a recordarle al país y al mundo que en la entidad colimense “hay madera y madera de la buena”.
Nacido en Colima, de padre extranjero y madre mexicana, Alan Cleland nació en Boca de Pascuales, en el municipio costero de Tecomán -uno de los mejores lugares para surfear, pero también un sitio que muchas veces ha sido afectado por los ciclones que han impactado la entidad- por lo que, el surfista es 100 por ciento mexicano, aunque se le haya cuestionado tanto su nacionalidad.
Cuestionar su nacionalidad -pero sobre todo su talento- fueron dos factores, que sin duda alguna hicieron que los ojos del país y el mundo se pusieran en él, y es que competir de tú a tú con el estadounidense, John John Florence – uno de sus ídolos, dicho por Alan en algunas entrevistas, y el francés, Joan Duru, quien era local en estos Juegos Olímpicos de París 2024, así como vencer con amplia ventaja al español Andy Ciere. No cualquiera lo hubiera firmado.
Además de que manera lo hizo el colimense: ‘codeándose’ con los puntajes más altos en la Primera Fase con 14.34 su puntuación fue la tercera mejor, en la Segunda Fase su puntuación quedó en el mismo sitio alcanzando los 15.17, mientras que en la Tercera Fase con la misma puntuación estuvo en el cuarto lugar de los mejores puntajes del día. Lamentablemente y justamente para otros en el surf no importa si tienes más puntuación que en otras series, lo importante es superar a tu rival directo.
A veces me pregunto y creo que otras personas también ¿Si Alan estará consciente del impacto que generó? La población mexicana y los medios de comunicación volcados hacía él; suceso que sin exagerar – al menos en México- solo han logrado o las elecciones políticas o la selección mexicana de futbol, ésta última quizá no en lo últimos tiempos, pero estoy seguro que quienes tenemos 25 años o más recordaremos que en las primarias, secundarias, preparatorias o en las instituciones de nivel superior e incluso en los trabajos de México alguien ponía la televisión para ver la participación del seleccionado nacional en algún mundial, unos juegos olímpicos o alguna otra competencia relevante.
Quienes creen en las energías, nos dirán que eso solo lo consiguen las personas que tienen “un ángel”, es decir que por alguna razón atraen la atención de manera positiva. Aunque, Cleland, nos compartió que el “ángel” que tiene es su mamá, quien partió en el 2019 y a quien sin duda alguna le dedica sus triunfos.
Lo de Alan impactó a propios y extraños al deporte, porque seamos sinceros ¿Cuántos habían visto alguna vez una competencia de surf? ¿Quién sabía de su reglamento o como se competía? Esto ayudará, estoy seguro, a que otros deportes – diferentes al futbol- sean visibilizados, a que estas y futuras generaciones se identifiquen y luchen por sus sueños.
Párrafos más arriba les dije que el surfista colimense mostró que en Colima hay demasiado talento y justamente recordé un par de columnas deportivas que escribí hace un par de años atrás “De este Colima sí soy” o “Colima en el mapa nacional e internacional”, en los que se destacan futbolistas -hombres y mujeres- que han sobresalido, así como voleibolistas, motociclistas y hasta un diseñador que estuvo de alguna forma presente en una final de la Champions League.
Lo que me resta decir y creo que hablo a nombre de las y los colimenses es: “Gracias Alan por poner a Boca de Pascuales, a Tecomán y Colima en el mapa internacional”.



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